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Abigail Gutiérrez: del convento a la ayuda de sus compañeras en Popstars

Abigail viajó desde San Juan, se alojó en un convento, avanzó con “Vampire” y recibió ayuda de Constanza Piozzi y Julieta Martin para resolver dónde quedarse.

Abigail Gutiérrez viajó desde San Juan para cantar “Vampire”, de Olivia Rodrigo, y consiguió avanzar en Popstars Argentina 2026. Su historia dentro del programa no quedó limitada a la actuación: primero se alojó en un convento donde vive una tía y, cuando volvió a quedarse sin un lugar definido, Constanza Piozzi y Julieta Martin organizaron una ayuda que le permitió continuar.

Abigail Gutiérrez durante su evaluación en Popstars Argentina 2026
Abigail Gutiérrez viajó desde San Juan y se presentó con “Vampire”. Imagen: Telefe.

Quince horas para llegar a Buenos Aires

La participante contó que el viaje desde San Juan demandó unas quince horas en micro semicama. La distancia convirtió cada nueva ronda en algo más que un ensayo: también necesitaba resolver dónde dormir y cómo permanecer cerca de la producción. Primero se quedó con un tío y luego encontró lugar junto a una tía monja en un convento de San Pedro.

Esa solución le permitió llegar a la evaluación individual. Frente al jurado eligió “Vampire”, una canción que alterna pasajes contenidos con momentos de mayor intensidad. El cambio entre esas zonas volvió visibles tanto sus recursos como los aspectos técnicos que todavía debía trabajar.

La devolución vocal

El jurado escuchó momentos de presión en la voz y dificultades de afinación. Al mismo tiempo, observó que Abigail podía corregirse mientras cantaba. Esa capacidad de reconocer un desvío y reacomodarse sin detener la interpretación fue uno de los elementos favorables de la prueba.

Abigail recibió el pase. La decisión no borró la devolución: avanzar significaba tener la oportunidad de ganar control técnico sin perder la intensidad que había elegido para la canción. También implicaba permanecer en Buenos Aires, un problema práctico que pronto volvió a aparecer.

La ayuda de Constanza y Julieta

Abigail Gutiérrez con Constanza Piozzi y Julieta Martin durante Popstars
Las participantes buscaron una solución cuando Abigail volvió a quedarse sin alojamiento. Imagen: Telefe.

Después del sexto programa, Abigail no sabía dónde iba a pasar la noche. Constanza Piozzi propuso hacer una colecta entre las concursantes para cubrir un alojamiento. Antes de que fuera necesario reunir el dinero, Julieta “Tete” Martin le ofreció quedarse en su casa, aun antes de conocer bien su nombre.

El episodio mostró una dimensión concreta de la desigualdad entre quienes viven cerca de las grabaciones y quienes cruzan el país para participar. La voz se evalúa sobre el escenario, pero el descanso, los traslados y la incertidumbre también influyen en la posibilidad de ensayar. La respuesta de sus compañeras evitó que ese obstáculo definiera por sí solo la continuidad.

Competencia y solidaridad

Constanza, Julieta y Abigail competían por lugares en el mismo proyecto, pero actuaron como red de apoyo fuera de la prueba. Esa convivencia entre rivalidad y compañerismo anticipaba una cualidad necesaria para una futura banda: colaborar con otra persona sin dejar de defender el propio lugar.

El primer alojamiento llegó a través de su familia; el segundo, de sus compañeras. Las dos redes hicieron posible que la distancia no terminara antes que el jurado su recorrido.

El perfil de Abigail Gutiérrez reúne su actuación y el recorrido posterior. La guía de la cuarta etapa de baile explica el desafío al que accedió después del pase.

Fuentes consultadas