Juana Nieto abrió la tercera etapa de Popstars Argentina 2026 con “Buenos Aires”, de Nathy Peluso, e hizo bailar a Nicki Nicole. Su presentación reunió potencia, fraseo rítmico y una seguridad que se notó desde el ingreso al estudio. El jurado le dio el pase, aunque la devolución no se limitó al entusiasmo: Charlie García le marcó que debía administrar mejor la intensidad para construir más matices.

Una elección que mostró identidad
Juana había preparado tres alternativas: “Love Song”, de Adele; “Soy”, de Lali; y “Buenos Aires”. La elección de Nathy Peluso resultó especialmente reveladora porque la canción no se sostiene solo con volumen. Exige precisión rítmica, manejo del texto, actitud y una relación corporal con el pulso. En una etapa individual, esa combinación le permitió presentar una idea artística más definida.
La consigna de la ronda también aumentaba la exposición. Cada concursante debía cantar a solas y con pista, sin otra voz que repartiera la atención ni una compañera que pudiera ayudar a recuperar una entrada. Juana tomó el espacio desde el comienzo y convirtió esa soledad escénica en una ventaja.
La reacción de Nicki Nicole
Nicki anticipó que esperaba una actuación fuerte y terminó acompañando el tema con el cuerpo. En la devolución destacó la convivencia entre voz y groove: Juana no trató el ritmo como un fondo sobre el cual cantar, sino como parte de la interpretación. Esa cualidad es relevante en un programa que busca formar un grupo pop, donde la soltura musical debe convivir con el movimiento y la conexión con el público.
Ángela Torres detectó otro dato: la participante había comenzado un tono por encima de lo previsto y, aun así, consiguió resolver la canción. La observación puso en valor su capacidad de reacción. Un cambio inesperado de tonalidad puede alterar referencias, zonas cómodas y puntos de mayor dificultad; sostener la actuación requirió adaptación en tiempo real.
El consejo de Charlie García
Charlie reconoció el caudal de la voz de Juana, pero le recomendó no cantar todo con la misma fuerza. La indicación apuntó a los contrastes: una interpretación gana recorrido cuando alterna contención, crecimiento y momentos de descarga. Si la intensidad máxima aparece demasiado pronto y se mantiene sin variaciones, queda menos espacio para sorprender en el cierre.
Lejos de contradecir los elogios, ese consejo identificó el paso siguiente para una cantante cuya potencia ya estaba probada. Administrar el aire, elegir qué palabras enfatizar y reservar recursos para determinados pasajes puede convertir una voz impactante en una narración musical más completa.
El resultado
Juana avanzó a la ronda siguiente. El pase reconoció una actuación con identidad y capacidad para resolver un imprevisto tonal. También dejó una vara clara: conservar el ritmo y la presencia que entusiasmaron al jurado, pero sumar dinámicas para que la potencia no sea el único recurso expresivo.
Aquel pase puede recorrerse en el perfil de Juana Nieto. Al cierre del programa 21 ya no figuraba entre las 25 participantes vigentes y Telefe no había publicado una salida individual con su nombre.