Martina Melchior interpretó “Vampire”, de Olivia Rodrigo, y consiguió el pase en la tercera etapa de Popstars Argentina 2026. La devolución tuvo un protagonista inesperado: Nico Vázquez se sentó junto a Nicki Nicole, Ángela Torres y Charlie García para describir cómo la confianza de la participante había crecido a medida que avanzaba la canción.

La presentación de Martina
Antes de cantar, Martina mencionó que mide 1,49 metros y contó que, cuando sube a un escenario, siente que crece. La frase definió con sencillez la relación que ella misma percibe entre cuerpo y confianza. También le dio al conductor una referencia para observar la actuación más allá de las notas.
“Vampire” comienza desde un lugar contenido y avanza hacia pasajes de mayor intensidad. Esa estructura permitió ver una transformación gradual: Martina no mostró toda su seguridad en el primer segundo, sino que la fue construyendo mientras la canción crecía. El recorrido interno del tema acompañó el cambio que Nico detectó en su postura escénica.
Nico Vázquez ocupó por un momento el lugar del jurado
Habitualmente, el conductor acompaña a las participantes antes y después de la evaluación. Esta vez se acercó a la mesa y explicó lo que había observado: a medida que avanzaba la interpretación, Martina parecía ganar tamaño y confianza. Su comentario retomó la presentación de la propia concursante y la convirtió en una lectura sobre evolución escénica.
Nicki Nicole respondió con humor y bromeó con que Nico podía quitarles el trabajo. La escena relajó la tensión, pero la devolución tenía un contenido preciso: el crecimiento no era una metáfora vacía, sino un cambio visible en la manera de habitar la canción.
La confianza como parte de la interpretación
La seguridad escénica no equivale simplemente a moverse mucho. Puede aparecer en la mirada, la postura, el modo de sostener un silencio o la decisión con la que se encara una frase. En el caso de Martina, el punto destacado fue la progresión: el estudio vio cómo la participante se afirmaba sin perder el hilo musical.
Esa progresión también dejó un aspecto por fortalecer: comenzar con la confianza que alcanzó hacia el final le habría permitido aprovechar toda la canción. La observación no pedía exagerar la presencia, sino entrar a escena con el mismo grado de convicción que ya había demostrado que podía construir.
El pase a la ronda siguiente
Martina avanzó. El resultado reconoció una actuación que fue de menos a más y volvió visible su crecimiento dentro de pocos minutos. Las rondas siguientes incorporaron el trabajo con otras voces, aunque al cierre del programa 21 Martina ya no figuraba entre las 25 participantes. La devolución de Nico conserva su valor como lectura de aquella actuación, aun cuando el recorrido de Martina terminó antes de ese grupo final.
El perfil de Martina Melchior reúne su recorrido en el programa. La crónica de resultados de la tercera etapa permite ubicar su pase junto a las demás decisiones.