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Máxima Tellado cuestionó al jurado después de quedar en duda y finalmente avanzó

Máxima Tellado cantó “The Climb”, quedó en duda por problemas de afinación, cuestionó al jurado y luego recibió el pase.

Máxima Tellado interpretó “The Climb”, quedó en duda por observaciones de afinación y cuestionó el criterio del jurado. La deliberación posterior terminó con su pase a la próxima etapa.

Máxima y Valentina Tellado durante el programa 13 de Popstars
Imagen oficial de la emisión del 14 de septiembre. Fuente: Mi Telefe.

“The Climb” llegó después del gran momento de Valentina

Máxima Tellado subió al escenario después de que su hermana Valentina consiguiera un pase directo, recibiera elogios de Charlie García y se sentara al piano. La cercanía entre ambas escenas aumentó la comparación, aunque Máxima debía responder por su propia versión de “The Climb”. La canción exigía sostener notas largas y un crecimiento emocional progresivo dentro de la prueba de armonías. El jurado señaló problemas de afinación y no le dio una respuesta inmediata. En lugar del alivio que había vivido Valentina, Máxima pasó a integrar el grupo que debía esperar la deliberación.

La frustración se convirtió en un cuestionamiento abierto

Después de quedar en duda, Máxima discutió el criterio utilizado en decisiones anteriores. Su frase —“Ha pasado cada una que no pegó ni una nota”— expresó enojo y la sensación de estar recibiendo una vara diferente. El comentario cambió el clima porque llevó la evaluación más allá de su canción y puso en cuestión otros pases. La reacción mostró cuánto pesaba la incertidumbre en esa etapa: no se trataba sólo de escuchar una corrección técnica, sino de esperar sin saber si el resultado cerraría su recorrido dentro de Popstars.

La afinación siguió siendo el centro de la devolución

El descargo no modificó el aspecto musical señalado por el jurado. En una prueba de armonías, una nota inestable no afecta únicamente a quien la canta: puede mover el acorde y desordenar el trabajo de todo el grupo. “The Climb” también requiere controlar la intensidad para que el crecimiento de la interpretación no se convierta en tensión vocal. Máxima tenía presencia y carácter para defender su postura, pero la decisión pendiente estaba vinculada con esa precisión. El pase posterior le permitió continuar con una advertencia técnica concreta sobre la cual trabajar.

Las hermanas terminaron la noche por caminos distintos

Valentina y Máxima habían construido buena parte de su historia televisiva juntas, desde las audiciones hasta las escenas compartidas frente al jurado. El programa 13 rompió esa simetría. Valentina avanzó de inmediato con “Río de besos”; Máxima quedó en duda, cuestionó la evaluación y tuvo que esperar hasta el cierre. Finalmente ambas conservaron su lugar, pero llegaron al mismo resultado desde experiencias opuestas. Esa diferencia reforzó su identidad individual: el parentesco seguía siendo importante en lo emocional, aunque cada una debía sostener voz, decisiones y consecuencias propias.

La deliberación le dio una nueva oportunidad

Cuando el jurado resolvió los últimos lugares, Máxima fue una de las nueve participantes salvadas. El veredicto evitó que el conflicto se convirtiera en su despedida y trasladó la atención hacia lo que podía hacer con la devolución recibida. Continuar después de una discusión no anulaba los problemas de afinación ni convertía su reclamo en la causa del pase. La noche quedó compuesta por tres hechos inseparables: una presentación que generó dudas, una reacción frontal frente al jurado y una decisión final que le permitió seguir en competencia.

Fuente oficial