El programa 10 de Popstars Argentina 2026 abrió una prueba grupal diferente: 28 sobres formaron cuartetos al azar y cada equipo tuvo que transformar una canción pop en una versión de cumbia.

Cómo se formaron los cuartetos
Los sobres contenían frases de canciones de Luck Ra. Las participantes debían encontrar a otras tres concursantes con la misma referencia y, de ese modo, formar un grupo de cuatro sin elegir previamente a sus compañeras. Después llegó un segundo giro: la canción de la presentación no era la que había servido para reunirlas.
Vir Módica explicó que trabajarían con otros éxitos de pop llevados a la cumbia. Nico Vázquez fijó una hora y media de ensayo. En ese tiempo cada equipo debía aprender el tema, repartir estrofas, construir entradas y resolver una puesta que funcionara como conjunto.
Los sobres formaron los nuevos grupos
Por qué combinar pop y cumbia elevó la dificultad
La adaptación no consistía sólo en cantar una melodía conocida sobre otra base. Al cambiar el pulso, las participantes tenían que revisar el fraseo, los apoyos y el modo de entrar en cada sección. Una decisión que funciona en una balada puede quedar fuera de tiempo cuando el arreglo se vuelve más rítmico.
El cuarteto agrega otra capa: hay cuatro voces para ordenar y más posibilidades de que una entrada o un cierre pierdan precisión. También ofrece más recursos para alternar solistas, respuestas y armonías. El desafío medía así adaptación, escucha y presencia individual dentro de una propuesta colectiva.
Qué se vio y qué quedó pendiente
En la emisión aparecieron 16 de las 28 participantes convocadas mediante sobres, distribuidas en cuatro cuartetos. La publicación de esa entrega no incluyó a las doce restantes ni comunicó sus resultados.
Los cuatro temas fueron “Tan enamorados”, “Por amarte así”, “La incondicional” y “Tú”. Cada actuación terminó con decisiones individuales: no avanzó necesariamente el grupo completo. La nota de resultados del programa 10 separa los diez pases de las seis eliminaciones.
Una mecánica nueva, no un resultado anticipado
La formación, la actuación y el veredicto fueron tres momentos separados. Recibir un sobre definía el cuarteto; cantar mostraba cómo habían resuelto la consigna; sólo la decisión final determinaba quién continuaba. Esa secuencia explica por qué un mismo equipo podía terminar dividido.
Luck Ra acompañó los ensayos antes de las actuaciones y habló con las participantes sobre identidad y sobre dejar el miedo a un lado. Los resultados llegaron después de ese trabajo previo.
La prueba medía adaptación antes que comodidad vocal
La formación al azar y el repertorio impuesto impedían armar una estrategia perfecta. Primero las frases de canciones de Luck Ra definían quiénes compartirían cuarteto; después, el tema de la actuación obligaba a transformar una balada o una canción pop en cumbia. Ninguna participante podía elegir las voces que la rodeaban ni refugiarse en una canción preparada de antemano.
La hora y media de ensayo debía alcanzar para tomar decisiones que en un proyecto profesional llevan mucho más tiempo: tono, cortes, relevos, armonías y movimiento. La cumbia exigía precisión rítmica y una energía colectiva sostenida. Al evaluar a cada integrante por separado, el jurado podía reconocer quién ayudaba a ordenar el grupo, quién se adaptaba al cambio y quién quedaba desdibujada dentro de cuatro voces.